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CONCEPTOS Y APLICACIONES

Los procesos objeto de estudio de la gestión tecnológica, en tantos procesos sociales, son procesos complejos, multidimensionales, inseparables de su contexto y de la globalidad de los procesos sociales; y, por tanto, sus estados y características involucran dimensiones históricas, económicas y sociológicas. Si bien ellos han sido considerados bajo ángulos y perspectivas distintas por disciplinas como la historia, la economía, la sociología y lapsicología, cada una con su enfoque particular y sin pretensión alguna de una explicación total, es la gestión tecnológica, como región de saberes y un campo de conocimiento transdisciplinario, la que conjuga y relaciona es-tos saberes parcelados, mediante su recomposición y recontextualización, para construir una mejor visión que incorpora la totalidad de características del proceso.
LAS DEFINICIONES DEL MANUAL DE OSLO
El Manual de Oslo es la primera fuente internacional de directrices para la recogida y uso de datos sobre las actividades de innovación en la industria.
CONSIDERACIONES A TENER EN CUENTA EN LA MEDICIÓN


CONCEPTOS Y APLICACIONES

La Gestión Tecnológica es conocimiento y es una práctica. Es un sistema de conocimientos y prácticas relacionados con los procesos de creación,desarrollo, transferencia y uso de la tecnología. Algunos conciben este sistema como "una colección de métodos sistemáticos para la gestión de procesos de aplicación de conocimientos, extender el rango de actividades humanas y producir bienes y servicios" (Kanz and Lam, 1996). Mientras otros, como el National Research Council (NRC) de Estados Unidos, lo considera integrado por los conocimientos de "ingeniería, ciencias y disciplinas del área de gestión, para planear, desarrollar e implementar capacidades tecnológicas en el diseño y el logro de los objetivos estratégicos y operacionales de una organización" (Khalil, 1998). Es un sistema de conocimientos o región de conocimientos, en los términos que plantea Mario Díaz (1995) la organización del conocimiento; constituido por conceptos y proposiciones sobre relaciones entre estos conceptos, modelos y teorías sobre los procesos de toma de decisiones y ejecución de acciones relacionados con las tecnologías, en organizaciones, empresas, países y regiones.
Pero la gestión tecnológica no es un campo del saber meramente especulativo sobre la tecnología y su desarrollo. Es también una práctica so-portada en un conocimiento derivado del análisis y la interpretación de las observaciones del comportamiento del desarrollo tecnológico, como proceso social, y resultado de las observaciones de este proceso en organizaciones y países, y de su relación con el proceso de desarrollo global de las sociedadesmodernas.
Los procesos objeto de estudio de la gestión tecnológica, en tantos procesos sociales, son procesos complejos, multidimensionales, inseparables de su contexto y de la globalidad de los procesos sociales; y, por tanto, sus estados y características involucran dimensiones históricas, económicas y sociológicas. Si bien ellos han sido considerados bajo ángulos y perspectivas distintas por disciplinas como la historia, la economía, la sociología y lapsicología, cada una con su enfoque particular y sin pretensión alguna de una explicación total, es la gestión tecnológica, como región de saberes y un campo de conocimiento transdisciplinario, la que conjuga y relaciona es-tos saberes parcelados, mediante su recomposición y recontextualización, para construir una mejor visión que incorpora la totalidad de características del proceso.En la dimensión económica del desarrollo tecnológico, afirma Katz, resulta obvio que no pueden usarse los mismos modelos teóricos para describir las complejidades e idiosincrasia de sociedades con grados extremadamente diferentes de madurez y desarrollo económico.
LAS DEFINICIONES DEL MANUAL DE OSLO
El Manual de Oslo, trata desde su primera edición de recoger un marco conceptual y metodológico para la recopilación e interpretación de indicadores y datos relacionados con la ciencia, la tecnología y la innovación.
El Manual de Oslo se ha actualizado para recoger los progresos hechos en el área del proceso de innovación. Una de las principales razones que impulsaron la actualización fue la necesidad de ampliar las directrices y recomendaciones a ramas de servicios. Además, por primera vez, el Manual se adentra en el área de innovación no tecnológica, que tiene un peso importante en la innovación total de este sector. Por tanto, la mayoría de los cambios que este Manual ha sufrido se encaminan a cubrir la inminente necesidad de medir los factores de innovación que no están directamente relacionados con la I+D. Entre dichos cambios destacan:
- Revisión y ampliación de la definición de la innovación, para incluir dos nuevos tipos: innovaciones de marketing y organizacionales.
- Medición de las actividades de innovación, con dos nuevos tipos: preparativos para innovaciones de marketing y preparativos para innovaciones organizativas
- El papel que las relaciones externas de la empresa (denominadas Capital Relacional en el marco teórico del Capital Intelectual) juegan en el proceso de innovación
El Manual de Oslo es una guía para la realización de mediciones y estudios de actividades científicas y tecnológicas que define conceptos y clarifica las actividades consideradas como innovadoras.
Las definiciones del Manual de Oslo pueden servir de orientación en actividades de transferencia de investigación, dado que sus definiciones han sido adoptadas en la legislación española sobre incentivos a la innovación y que son referencia para los organismos públicos.
En el presente resumen se recoge lo más significativo de sus 188 páginas. En muchos párrafos el texto está trascrito literalmente. En algunos puntos especialmente significativos se aporta la referencia a la página del Manual original.
Los conceptos definidos pueden servir de ayuda en la planificación y redacción de proyectos de colaboración con empresas e instituciones y en la aplicación de las ayudas fiscales a los proyectos de transferencia.
El texto original se subtitula GUÍA PARA LA RECOGIDA E INTERPRETACIÓN DE DATOS SOBRE INNOVACIÓN, es editado conjuntamente por la OCDE y EUROSTAT. La primera edición de 1992 se centraba en el sector manufacturero, la edición de 1997 amplió su aplicación al sector servicios. La última edición es de 2005, existe una traducción española elaborada por Tragsa en 2006 sobre la que se ha realizado el presente resumen.
En realidad es una guía metodológica de elaboración de encuestas y estadísticas, pero su carácter normativo permite otras utilidades como la de establecer el papel de la universidad en el sistema de innovación, comprender mejor los procesos de innovación y conocer la concepción oficial de la Unión Europea al respecto.
El Manual define cuatro tipos de innovaciones: Producto, proceso, marketing y organización. Se aplica tanto a la industria como a los servicios, incluyendo los servicios públicos. Considera la innovación como un proceso en red en el que las interacciones entre los diversos agentes generan nuevos conocimientos y tecnología. El Manual plantea que los vínculos habituales entre empresa, proveedores y clientes se amplían en los procesos de innovación a otras relaciones con los centros de investigación, con la enseñanza superior y con las entidades públicas y privadas de desarrollo.
Se entiende por innovación la concepción e implantación de cambios significativos en el producto, el proceso, el marketing o la organización de la empresa con el propósito de mejorar los resultados. Los cambios innovadores se realizan mediante la aplicación de nuevos conocimientos y tecnología que pueden ser desarrollados internamente, en colaboración externa o adquiridos mediante servicios de asesoramiento o por compra de tecnología.
Las actividades de innovación incluyen todas las actuaciones científicas, tecnológicas, organizativas, financieras y comerciales que conducen a la innovación. Se consideran tanto las actividades que hayan producido éxito, como las que estén en curso o las realizadas dentro de proyectos cancelados por falta de viabilidad.
La innovación implica la utilización de un nuevo conocimiento o de una nueva combinación de conocimientos existentes. La obtención de nuevo conocimiento se realiza mediante una o varias de las actividades señaladas a continuación

En esta última edición del Manual se ha hecho más énfasis en la importancia de la medición en profundidad de las actividades de innovación. Por ello incorpora un capítulo específicamente centrado en la medición de estas actividades, lo que supone una novedad.
Se definen actividades de innovación como todos los pasos científicos, tecnológicos, organizacionales, financieros y comerciales, incluyendo inversión en nuevo conocimiento, que potencialmente tienen como resultado la implementación de innovaciones OCDE, 2005 p.65.
Como señala también el Manual de Frascati, I+D no es el único paso en el proceso de innovación.
De nuevo, la ampliación de esta definición podría suponer problemas de comparabilidad con encuestas de innovación anteriores, si bien el Manual mantiene la continuidad mediante la separación de dichas actividades en actividades de innovación relacionadas con I+D por un lado (normalmente de producto y de proceso, pero también relacionadas con innovaciones de marketing y organizacionales, y las actividades de investigación básica, que por naturaleza no están directamente relacionadas con el desarrollo de ninguna innovación específica). Por otro lado, se agrupan todas las actividades de innovación distintas a las propias de I+D en dos categorías: preparativos para innovaciones de marketing y preparativos para innovaciones organizativas.
El criterio básico para distinguir actividades de I+D de actividades de innovación no relacionadas con I+D es la presencia en I+D de un elemento apreciable de novedad y de la determinación de incertidumbre científica o tecnológica, o que dichas actividades den lugar a nuevo conocimiento o al uso de nuevo conocimiento para elaborar nuevas aplicaciones (OCDE, 2005, p.69).
Estas ampliaciones en la definición de innovación y de actividades de innovación encajan con la tendencia generalizada de incluir la innovación no tecnológica como elemento clave en la nueva sociedad del conocimiento. Como antes avanzábamos, este era un cambio que hace ya años considerábamos necesario. La inclusión explícita de actividades y factores de carácter no tecnológico y el efecto que los mismos pueden tener sobre la innovación nos parece un muy importante paso adelante.

Ahora bien, tanto las anteriores versiones del Manual como la presente tienen un problema importante. Los Institutos Nacionales de Estadística, en las encuestas que dirigen a las empresas de sus bases de datos, preguntan, y van a seguir preguntando, cuestiones cuya respuesta las empresas no elaboran para si mismas. En consecuencia, tienen que hacer estimaciones ex proceso para la contestación de dicha encuesta y la estimación efectuada puede estar lejos de representar la realidad. Nos referimos a lo siguiente: El Manual de Oslo recomienda pedir a las empresas que distingan entre compra de equipos, gastos en marketing, gastos en formación, etc. asociados con las actividades innovadoras. Las empresas conocen sobradamente el importe total de sus gastos o inversiones en esas partidas, pero no siempre distinguen – a menudo es totalmente imposible- si el gasto en cuestión está asociado o no a una actividad innovadora. Las empresas, para responder la encuesta, realizan una estimación que puede o no ser fiel reflejo de la realidad.
Existen dos alternativas, a nuestro juicio, para paliar este problema. La primera es conseguir que las empresas elaboren de manera sistemática los cálculos que las autoridades económicas y estadísticas consideran necesarios para la toma de decisiones políticas. Este es un camino, a todas luces, largo y salpicado de dificultades. La segunda es conseguir que las empresas difundan, con criterios homogéneos y partiendo de definiciones estándares, la información que sí elaboran para si mismas.
Dicha información, en la que respecta a las actividades intangibles sería la que quedaría recogida en un Informe de Capital Intelectual. Las innovaciones son el resultado de las distintas actividades que la empresa acomete y sobre todo de la coherencia entre todas ellas. No nos parece tan relevante si el software, el equipo adquirido o el curso de formación proporcionado está o no asociado a una actividad innovadora. Lo importante es ver si dichas inversiones se acometen y si la empresa innova como consecuencia de ellas. Todo lo anterior es, si cabe, más relevante, para las actividades que dan lugar a innovaciones organizativas.
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